Se presenta el plan de contrainsurgencia impulsado por el presidente Romero. Se insta a las fuerzas revolucionarias a rechazar los intentos gubernamentales de "diálogo". Se anima a reforzar la lucha popular combativa.
Se critican las acciones represivas del gobierno salvadoreño, desenmascarando la farsa tras el "diálogo" y la "apertura democrática" promovida. Se insiste en impulsar la guerra prolongada del pueblo, acompañado por el accionar político-militar del pueblo.
Se exponen las difíciles condiciones socio-económicas que la población salvadoreña enfrenta. Se reafirma el compromiso de las FPL por impulsar un gobierno democrático, anti imperialista y anti oligárquico a través de la guerra prolongada del pueblo.